
El estudio, realizado por el estudiante de pregrado Andrés Cartagenova y la estudiante de posgrado y técnico de laboratorio del CISeAL, Karina Zapata, y liderado por el Dr. Fabián Sáenz, investigador principal del CISeAL, en colaboración con el Instituto Broad, la Universidad de Harvard y el Ministerio de Salud de Ecuador, analiza la expansión de un clon de P. falciparum durante un brote en la costa pacífica de Ecuador, un país en fase de eliminación de malaria desde 2012.
Aunque históricamente los casos de P. falciparum han sido bajos en estas zonas (30–200 casos anuales), se han registrado brotes periódicos, destacando los de 2012–2013 y 2019–2020. El estudio subraya que la diversidad genética de P. falciparum en Sudamérica es baja y que la región costera del Pacífico se caracteriza por linajes clonales persistentes, algunos durante más de una década. Esto representa un desafío para la eliminación de la malaria debido a la recombinación limitada y a la propagación de mutaciones de resistencia a medicamentos.
El estudio “Understanding Perceived Motives for Dating Violence Among Adolescents: A Mixed-Methods Approach”, con la participación de nuestra investigadora principal del CISeAL, la Dra.
Este estudio, liderado por Juan José Bustillos Herrera, investigador adjunto del CISeAL, analizó de manera integral la vigilancia entomológica y virológica en zonas con transmisión activa de dengue en la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas, Ecuador, entre junio de 2023 y septiembre de 2024, con el objetivo de evaluar la importancia epidemiológica de Aedes aegypti y la reciente presencia de Aedes albopictus. A partir de un amplio muestreo que incluyó la inspección de más de 55 000 viviendas y la recolección de 3918 especímenes de mosquitos en estadios adultos e inmaduros, se evidenció un claro predominio de Aedes aegypti, que representó más del 90 % de los ejemplares analizados, confirmando su rol central como principal vector del dengue en la zona. El análisis molecular mediante RT-qPCR permitió detectar exclusivamente los serotipos DENV-1 y DENV-2 en pools de Aedes aegypti, con una tasa de positividad del 33,69 %, mientras que Aedes albopictus, aunque ya establecido en el territorio, no presentó infección por ninguno de los arbovirus evaluados. Los índices entomológicos, especialmente el índice de Breteau, revelaron niveles elevados de infestación en varias parroquias urbanas y rurales, identificándose localidades con alto riesgo entomológico, en particular Chigüilpe, Río Verde, Río Toachi, Santo Domingo y Zaracay.
La investigadora adjunta del CISeAL, Marcela Mardones Montaneros, quien forma parte del Grupo interdisciplinario en medicina de laboratorio (GIML) de la URBS, participó en un estudio orientado a determinar la frecuencia del desarrollo de inhibidores del factor VIII en pacientes con hemofilia, mediante la aplicación de la metodología de Nijmegen, una técnica validada para la detección de esta complicación. El desarrollo de inhibidores constituye un desafío relevante en el manejo clínico de la hemofilia, por su impacto en la eficacia del tratamiento de reemplazo. En este contexto, el estudio abordó la detección de inhibidores del factor VIII bajo un enfoque estandarizado, contribuyendo a la caracterización de su frecuencia en la población analizada.
Los investigadores del CISeAL Xavier Sánchez y Ruth Jimbo participaron en un estudio que analizó la relación entre los comportamientos promotores de la salud y la presencia de depresión, ansiedad y consumo riesgoso de alcohol en médicos residentes ecuatorianos, en un contexto caracterizado por altas demandas laborales, largas jornadas y limitaciones estructurales en el acceso a servicios de salud mental. Mediante una encuesta transversal aplicada a 307 residentes de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, se utilizaron instrumentos validados para evaluar síntomas depresivos, ansiedad, consumo de alcohol y hábitos de salud, junto con variables sociodemográficas y de formación. Los resultados evidenciaron una elevada prevalencia de depresión (38,8%) y ansiedad (33,9%), así como un 12,1% de consumo riesgoso de alcohol, confirmando una carga significativa de problemas de salud mental en esta población. Se observó una fuerte correlación entre depresión y ansiedad, y una asociación inversa consistente entre ambas y los comportamientos saludables, especialmente aquellos relacionados con la actitud mental positiva, las prácticas de autocuidado y la alimentación.